Tiempo atrás, escuche decir una frase en la que decían que “al decir que todos somos especiales, es lo mismo que decir que nadie lo es”, entonces enfoquemos la diversidad como lo que nos diferencia entre nosotros y no con un estándar establecido, cuestión que debemos tener muy presente al momento de enseñar para poder realizar un buen trabajo en la sala de clases.
A lo largo de la historia tenemos un montón de ejemplos que podemos tomar, a mi juicio la mayoría errados, porque ponían énfasis en la transculturación y no en el enseñar sin perder la identidad de cada uno, lo vimos en las escuelas griegas y romanas, donde lo que se buscaba era un tipo de hombre y mujer establecidos, con roles claramente limitados, o un ejemplo mas cercano el del colegio de los naturales, en donde se les instruía a los hijos de los caciques para encausarlos en el saber católico. Pero creo que a todos estos les faltó algo, que es la identidad con la que llegan los alumnos a la salas de clases.
Cada persona es única como lo dijimos y se ha repetido hasta el cansancio de la importancia que tienen las raíces y la diversidad en las personas, sobre todo de los alumnos que están en los distintos niveles, pero nos llenan de discursos y peroratas sobre el aceptar al otro como es, a no discriminar, a mirar al otro con los ojos de la tolerancia, pero para mi ha sido un cinismo de los grandes, porque junto con palabrearnos de cómo aceptar al otro , nos muestran hombres a lo largo de la historia que son nuestros ejemplos a seguir, nos dan clases de moral, y como sabemos, la moral difiere bastante de una persona a otra, nos enseñan a aceptar las diferencias, pero nos dicen que los pelos largos o los pircing si bien no son malos, si debemos mantener un decoro bajo la excusa de que ¿quien nos va a contratar con un pircing?, entonces para que todos esos discursos de aceptación, diciéndonos “la tolerancia dentro del aula es importante si se nos olvida todo al salir de ella”.
La idea de toda esta crítica es enseñar la honda diferencia que mostramos entre lo que enseñamos y lo que después aceptamos de lo que nosotros mismos enseñamos, entonces la pregunta es si ¿seremos capaces de ser consecuentes al decir que debemos aceptar a los otros, no como queremos que sean sino como son en realidad?, a aceptar que hay realidades que también son de verdad aunque no sean nuestras verdades. En definitiva a enseñarles a los estudiantes que lo importante no es que tengan el pelo largo, corto o teñido sino que basta con que lo tengan limpio.
martes, 27 de mayo de 2008
domingo, 18 de mayo de 2008
La justicia en la evaluación
En la época en que venia saliendo de cuarto año medio, al conversar con un profesor acerca de cómo lo hacía el para poder distinguir entre los alumnos llamados buenos y los llamados malos, frente a lo cual nos respondió que para el la manera correcta era diferenciando el trabajo, o sea exigiéndole mas a los alumnos con mejor rendimiento y menos a los que no tenían tantas capacidades, frente a lo cual generamos una pregunta de forma instantánea, ¿ es esa una forma justa de evaluar?, porque nos damos cuenta claramente que se ejerce un presión extra sobre los alumnos de buen rendimiento, lo cual degenera en un andar cancino de los alumnos con menores capacidades, por la simple razón que esto se trata de lograr los mejores resultado de la forma mas rápida y con el menor esfuerzo posible, entonces si logro pasar mis asignaturas con promedios no tan bajos y con el mínimo esfuerzo, entonces pónganme en la fila de los tontos, porque si mi esfuerzo no es valorado, entonces para que vale esforzarse si no tengo el momento de disfrutar el logro, toda ves que se me sigue presionando para volver a rendir. Frente a esto nos vemos en la obligación de generar una pregunta, como sería una evaluación de forma justa, tanto para los buenos como para los que no lo son tanto, ante lo cual me voy a referir a continuación; creo que el sistema estudiantil consiste en nivelar hacia arriba, premiando a los que obtienen buenos resultados e instando a los que no los tienen, para lo cual debe exigirse la misma presión frente a los mas aptos como a los menos, lo cual haría que fuera un sistema justo para ambos, y además de esto traspasaríamos la presión a los alumnos de menor capacidades para instarlos a estudiar, y con los alumnos que no tengan buenos resultados se sentirían premiados, no solo por sus buenas calificaciones sino también por el alivio de su carga horaria. Pero que hacemos con los que tengan malas calificaciones, trabajamos de manera constante hasta evaluar el manejo de los contenidos ya evaluados, dándoles la opción de mejorar la calificación obtenida mediante un trabajo constante.
Mediante este sistema lograríamos fomentar el hábito de estudio en los estudiantes que no lo tienen y de la misma forma impartir justicia en lo que se refiere a la forma de evaluar
Mediante este sistema lograríamos fomentar el hábito de estudio en los estudiantes que no lo tienen y de la misma forma impartir justicia en lo que se refiere a la forma de evaluar
martes, 6 de mayo de 2008
como se aprende historia y geografia
Dentro del tiempo que llevamos estudiando las asignaturas hemos recibido diferentes visiones o consejos del como estudiar, algunos mas que a otros le habrán servido estos consejos al respecto, pero la gran mayoría concibe que la forma única es leyendo, pero el leer un articulo o libro, ¿nos asegura un aprendizaje certero?, creo que no, por que soy un convencido que la forma correcta no es solo con la lectura si esta no lleva consigo un análisis exhaustivo de lo que queremos aprender, para lo cual influye el ambiente en el que estemos, los distractores que existan al momento de leer, el como nos hayamos levantado ese día, hasta si tenemos alguna otra idea en la cabeza.
Entonces para aprehender creo se necesitan varias cosas, primero la intensión de hacerlo, sea esta mediante la motivación adecuada o por lo que vemos en los niños de enseñanza media por la obligación de hacerlo (a lo cual me referiré en otra ocasión), junto a esto el ambiente en el que se realiza, la disposición si es el caso de quien pretende enseñarnos, entonces como aprendemos tomando todos estos factores y otros que creo no necesario numerar.
Mediante un análisis gradual, tomando en cuenta los tiempos de estudio con actividades didácticas para poder canalizar lo aprendido sobre todo en el caso de la geografía, además de la posibilidad de crear mesas redondas que no ayuden a comentar los temas leídos y buscar su aplicación a la situación en el presente. Es en este punto donde nos damos cuenta que las ideas son nada si no las llevamos a la practica y es donde me convenzo aun mas que la mejor forma de aprender historia y geografía es enseñándola.
Entonces para aprehender creo se necesitan varias cosas, primero la intensión de hacerlo, sea esta mediante la motivación adecuada o por lo que vemos en los niños de enseñanza media por la obligación de hacerlo (a lo cual me referiré en otra ocasión), junto a esto el ambiente en el que se realiza, la disposición si es el caso de quien pretende enseñarnos, entonces como aprendemos tomando todos estos factores y otros que creo no necesario numerar.
Mediante un análisis gradual, tomando en cuenta los tiempos de estudio con actividades didácticas para poder canalizar lo aprendido sobre todo en el caso de la geografía, además de la posibilidad de crear mesas redondas que no ayuden a comentar los temas leídos y buscar su aplicación a la situación en el presente. Es en este punto donde nos damos cuenta que las ideas son nada si no las llevamos a la practica y es donde me convenzo aun mas que la mejor forma de aprender historia y geografía es enseñándola.
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