Estamos pasando por una época en la cual se reflexiona mucho en lo que respecta a la educación, a la calidad de esta y a la labor del estudiante y el profesor en el aula, por lo cual nos hemos visto invadidos como estudiantes, (los que no como docentes) con miles de artilugios para mejorar la atención del alumno o dicho de otra forma; para tenerlos pendientes de lo que está sucediendo frente a ellos. Tarea nada fácil la planteada anteriormente porque estamos frente a un espectador que cada vez es más crítico, mas emocional y menos interesado en lo que pueda suceder, si creemos lo contrario hagamos la pregunta frente a un curso: ¿a quien realmente le gusta estudiar?, y nos encontraremos con que no serán mas de unos tres lo que lo harán y no muy bien argumentados en sus respuestas. Entonces nos ponemos a pensar en la forma de lograr un real interés en la sala de clases, motivando al alumnos por la necesidad de estudiar para dotarse de herramientas a futuro.
Los elementos que ocupemos deben ser frente a lo expuesto anteriormente de carácter didáctico-lúdico, para lograr de esta forma un aprender entretenido, que sepa combinar técnicas de aprendizaje convencional, con otras avanzadas en tecnología de carácter lúdico y dando el espacio de creación tan necesario para mantener la atención del alumno. Es por eso la necesidad de buena oratoria y seguridad del profesor, para esta forma marcar un respeto frente a el y sobretodo de esta forma lograr la necesaria admiración que logra que los demás acepten que el les enseñe, de ahí el manejo de contenidos debe ser fluido y conciso, sin necesidad de dar vueltas o redundar sobre un tema en cuestión.
El especto físico del lugar ser ojalá cómodo y con la tecnología necesaria para poder desarrollar bien las asignaturas en cuestión, pero no caigamos en el absoluto de decir que debemos ocupar solo elementos tecnológicos, sobre todo en geografía donde la capacidad e creación con métodos antiguos la considero una necesidad para el aprendizaje; la confección de mapas, perfiles etc... así como tener un lugar cómodo para la lectura seria ideal para poder desarrollarla en conjunto.
Hasta aquí hemos considerado algunos aspectos de carácter físico pero, lo esencial para lograr una buena clase de Historia y geografía es la complicidad que debe existir entre profesor y alumnos ese querer entregar y el querer aprender, que supera todas las barreras tecnológicas eso que realmente logra la magia de una buena clase, o dicho con otras palabras el enfrentar con ganas y alegría el conocimiento
Alejandro A. Castro Lillo
Historia Y Geografía
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